Inteligencia financiera

Tiempos de desafío, tiempos de evolución.

Por: Rodrigo Correa Bustamante.

CEO de CAPEM, Grupo Capital Empresarial.


Estamos viviendo, sin lugar a dudas, tiempos de gran desafío. Los problemas que enfrentamos son diferentes no sólo en su naturaleza, sino en su proporción. Y si a eso le añadimos desinformación o drama, pues son pocas las posibilidades de salir bien librados.

En CAPEM estamos decididos a darle prioridad a la salud y seguridad de nuestros colaboradores y clientes. También, nos solidarizamos con los doctores, enfermeras y demás personas dedicadas a cuidar de nosotros.

Es tiempo de cambiar la narrativa. Estamos convencidos que saldremos adelante de esto. Saldremos con nuevas perspectivas, con lecciones importantes, con retos y con oportunidades.

Queremos manejar la situación con una visión más fresca, más propositiva, sin que se aparte de la realidad. Queremos ofrecer una nueva narrativa, sin drama ni falsas ilusiones.

Hay un concepto muy novedoso y cada vez más mencionado: el R.O.L. (Return On Luck). Todos conocemos el término R.O.I. (Return On Investment) Se refiere a qué tanto se produjo de una inversión determinada. El ROL – Retorno sobre la Suerte – habla de que tanto nos impactó positiva o negativamente la “suerte”, un evento impredecible y de alto efecto en lo que hacemos. 

Los líderes eficaces no se preguntas si tienen suerte o no. La pregunta que se hacen es: ¿Qué impacto está teniendo la suerte que estamos viviendo? Si tenemos buena suerte (oportunidades), ¿Qué tanto lo estamos aprovechando? Si tenemos mala suerte (amenazas), ¿Qué tanto estamos amortiguando su impacto?

Los líderes eficaces saben que no siempre (casi nunca) pueden controlar todas las variables. Por ello, se preparan para enfrentar su suerte.

En CAPEM no sólo estamos preocupados por nuestros colaboradores en particular, y con México en general, sino ocupados en generar estrategias de recuperación y de aprovechamiento de esta crisis.

Tenemos la firme convicción que con un liderazgo empresarial y una estrategia efectiva, saldremos adelante.

Hacemos un llamado a los CEO’s de las organizaciones a enfocarse en lo que sí podemos influir o controlar, sea cual sea el problema que se está tratando de resolver, asegurarse de que no sólo se está atacando la parte ruidosa del problema que absorbe la atención, antes de gastar tiempo y recursos, es muy importante definirlo de manera adecuada o mejor todavía redefinirlo.

(Pareciera que ha surgido la idea de que existe una forma correcta de resolver un problema dado y por supuesto también una forma equivocada, esto conduce a mucho ruido  y problemas no resueltos. Nos gustaría enterrar la idea de que existe una forma buena y una mala, una forma lista y una tonta. Este mundo moderno exige que todos pensemos de manera un poco más productiva, más creativa, más racional, que pensemos desde un ángulo diferente, con un conjunto de expectativas diferente, que pensemos sin miedo y sin favoritismo, que lo hagamos sin ningún optimismo ciego ni escepticismo amargo. Que pensemos conforme a una nueva realidad, dinamismo y cambio fugaz.)

¿Qué es en lo que nos podemos cuestionar y enfocar?

  • Qué tan sana esta nuestra empresa.

  • Más data menos drama (no dejarnos contagiar por la paranoia)

  • Equipo, sistema de ejecución y liquidez.

  • Siempre tener un plan B

  • Estado de ánimo de la organización.

La crisis de enfoque es la que puede paralizar en dirigir los recursos en lo que si podemos influir.

En estos momentos el liderazgo debe de ser más visible que nunca y estar 100% presente.

Es momento de cerrar filas entre las organizaciones (Pymes) para poder hacernos las preguntas correctas ante un cambio de conducta del mundo entero, en medio de una incertidumbre sin precedentes para poder ejecutar estratégicamente en la nueva realidad que se está construyendo.

La sociedades son el reflejo de los usos y costumbres de las personas en la historia, Las empresas son una fiel representación de las personas que las integran (¿cómo cambiará la conducta de las personas en este desafío?)

Es tiempo de dejar de preocuparnos y empezar a ocuparnos. De entender nuestro enfoque como nuestro mejor activo o como nuestro peor pasivo. De cuidar y atender a nuestro equipo.De diseñar una estrategia y ejecutarla fanáticamente. Y, sobre todo, cuidar nuestro flujo de efectivo.

Es tiempo, pues, de cambiar de narrativa.